Cómo cuidar la digestión de tu gato

3 noviembre, 2017

La digestión de tu gato puede ser especialmente larga si la comparamos con la de los humanos. Además, tenéis esa extraña creencia de que lo que mejor nos va es comer sardinas y beber leche, cuando en realidad los gatos somos cazadores y nos tira mucho más la carne. Eso sí, al igual que os ocurre a vosotros, humanos, no todo nos sienta bien y hace que tengamos digestiones más pesadas.

Si bien nuestro aparato digestivo es bastante similar al vuestro, nuestros jugos gástricos son mucho más fuertes y nos permiten digerir sin problemas pequeñas presas como ratoncillos o pajaritos. Las plumas y los huesos los regurgitamos posteriormente, con lo que nuestra digestión no se ve afectada.

Una vez que lo ingerido pasa del estómago al intestino delgado, nuestras poderosas enzimas digestivas neutralizan los ácidos grasos del estómago y se encargan de degradar los alimentos en proteínas, grasas e hidratos de carbono. Por supuesto, lo que no sea digerible lo eliminaremos con nuestras heces.

Este proceso digestivo gatuno dura unas 14 horas, llegando incluso a las 20 horas en nuestra edad adulta. Está claro que digerimos lo que comemos a conciencia. Eso sí, si nos alimentas a base de dieta natural o con pienso húmedo, nuestras digestiones serán mucho más cortas que si te decides por darnos pienso seco… y si este pienso es rico en cereales ni te cuento el tiempo que se alarga todo el proceso.

Somos carnívoros así que, si de verdad quieres ayudarnos a tener digestiones normales, por favor, apuesta por ofrecernos una dieta rica en proteínas y con bajo contenido en cereales, maíz y derivados.

En cuestiones de leche, debéis saber que nos gusta, pero ha de ser especial para nosotros. Nada de abrir la nevera y volcar en nuestro cuenco parte de vuestro tetrabrik. Solo podemos beber leche para felinos. No intentéis engañarnos, nuestro sistema digestivo se dará cuenta y nos lo hará pasar canutas si no prestáis atención.

Otro aspecto que puede traernos de cabeza a la hora de la digestión es que nos cambiéis de pienso rápidamente. Debéis armaros de paciencia e ir mezclándonos la comida paulatinamente hasta que nuestro sistema digestivo se haga con el nuevo tipo de alimento.

Sabréis que nuestra digestión es perfecta si no perdemos el apetito ni vomitamos, las diarreas se convierten en meros recuerdos de épocas remotas y no padecemos de estreñimiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *