Cómo presentar a gatos y perros

Cómo presentar a gatos y perros

30 junio, 2020

Muchas personas no podemos elegir entre tener un gato o un perro en nuestras casas, simplemente nos encantan los dos y no podemos resistirnos a que formen parte de nuestras familias.

Si eres de este tipo de personas que no saben o quieren decidirse y estás dispuesto a llenar tu vida de más felicidad y mimos, te vamos a dar algunas claves para que este proceso sea lo más relajado y satisfactorio para todos.

 

Convivencia entre gatos y perros

 

Ya te has decidido y vas a aumentar la familia, vas a juntar a un gato y a un perro en casa, ¿y ahora qué?

Seguramente lo primero que se te pasará por la cabeza o incluso lo primero que te van a decir, es que estás loco. ¿Cómo se te ocurre si los gatos y los perros son enemigos naturales? Bueno, en este blog vamos a demostrarte que estas suposiciones no son reales.

Cada día más personas conviven con un gato y un perro en su domicilio y tienen una buena convivencia y hasta sus mascotas son amigos. ¡Vamos a ver cómo realizarlo!

 

Antes de introducir un gato o perro en casa

 

Antes de introducir un nuevo animal en casa se pueden dar varios casos, que ya tengas un gato o perro en casa o que entren los dos al mismo tiempo.

En el primer caso, lo mejor es saber cómo es la personalidad de tu mascota. ¿Ha tenido contacto antes con otros animales? ¿Cómo reacciona? ¿Es un animal sociable?

Deberás tener en cuenta todas estas preguntar para garantizar una buena convivencia. Si tu perro es agresivo con gatos de la calle, tu gato nunca ha tenido contacto con otros animales o no es muy sociable, es mejor que descartes la idea o te pongas en manos de un profesional.

La base de una buena relación entre un gato y un perro es la educación que ya tenga la mascota que tienes en casa.

En el caso de que entren los dos al mismo tiempo, pueden ser cachorros o adultos. En el caso de los cachorros, es mucho más fácil ya que puedes moldear la personalidad de tus mascotas y si no consigues que se amen, al menos, se toleren.

Si son animales adultos encárgate de preguntar a la persona que los tenga si han convivido con otras razas y si son aptos para gato/perro respectivamente.

 

Primeras horas juntos

 

Una vez hemos hecho las valoraciones antes mencionadas es el momento de la presentación. Este momento es clave y marcará la relación futura entre tu gato y tu perro.

Es importante tener en cuenta que los gatos y los perros son dos especies diferentes con necesidades y actitudes muy dispares, entender esto es clave para su presentación y convivencia.

En estas primeras horas deberás dejar a cada uno en una parte de la casa diferenciada y exclusiva. Si son los dos recién llegados, pon a cada uno en un cuarto y deja que exploren y que se sientan cómodos en esta nueva habitación, casa y familia.

Si por el contrario ya tienes una mascota en casa y vas a introducir a un perro o gato, deberás dejar al nuevo integrante de la familia en un cuarto y al que ya vivía contigo, en el resto de la casa. No queremos que tu mascota interprete que, al llegar este gato o perro a casa, él ha tenido que encerrarse o dejar de hacer lo que habitualmente hacía.

 

Primeros días

 

Una vez tu nueva mascota se siente a gusto en este cuarto que le has facilitado, debes dejar que se huelan por debajo de la puerta para que sepan que hay otro integrante de la familia. Incluso puedes introducir una manta o ropa impregnada de su olor en el cuarto del otro, de esta manera ya saben que habrá una presentación inminente y en cierta manera ya se “conocen”.

Es importante que este proceso se haga con relajación y no forzar a ninguna de las partes.

Una vez que ya se sienten cómodos en el cuarto que tienen para ellos solos es bueno que vayas dejando salir al nuevo integrante de la familia, ya sea el perro o el gato, al resto de la casa cuando el otro no esté. De esta manera podrán explorar la casa sin estrés, saber que es un sitio seguro y, además, si les reforzamos con chuches o jugando lo relacionarán con algo positivo.

 

La presentación

 

Una vez que ya hemos hecho los pasos previos y nuestro gato o perro ya está cómodo con la casa y cuando sale del cuarto está tranquilo y despreocupado, es el momento de presentarles.

Lo más importante de todo es saber que en este momento se deben seguir los tiempos que imponga el gato. Debemos focalizar la atención en su actitud y ver si está agobiado o no.

Los perros son animales mucho más sociables y siguen a su “líder”, que en este caso somos nosotros, por lo que si debes regañar a alguno de los dos en este proceso es al perro, nunca al gato o lo interpretará mal y puede odiarnos a nosotros y al perro.

En estas primeras presentaciones coge al perro con correa e invita al gato a que entre en la sala donde tienes al perro, siempre un lugar que no sea su sitio seguro (su cuarto).  No debemos forzar al gato, hay que invitarle y que vaya solo y entre cuando quiera.

El gato es el que debe decidir si se acerca al perro o no y en caso de querer huir que no se sienta perseguido, por este motivo le ponemos la correa al perro.

Este proceso hay que repetirlo a diario y el tiempo varía según la actitud de nuestras mascotas. Es importante destacar que cuanto más tiempo pasen en la misma habitación y tengan la presencia del otro cerca, mejor.

Pero repetimos, siempre respetando los tiempos del gato y sin forzar. Cada acto bueno tanto por parte del gato como del perro se deberá recompensar, de esta manera asocian al otro con estímulos positivos.

Una vez veamos que ya se han olido y acercado es momento de presentaciones sin correa.

 

Los primeros días sueltos

 

Los primeros días que estén sueltos tanto el gato como el perro deberemos estar presentes en estos encuentros hasta que nos aseguremos que ambas partes ya se encuentran cómodos con la presencia del otro.

Por este motivo, recomendamos que vuelvan a dormir a su lugar seguro hasta que no estemos completamente convencidos de que el proceso ha sido un éxito.

 

En resumen, es un proceso lento en el que hay que tener mucha paciencia y poder la mejor de nuestras actitudes.

Los perros y, sobre todo, los gatos, captan muy fácil el estado de ánimo de su dueño por lo que deberemos actuar tranquilos y relajados en estos encuentros.

Tranquilos, aunque parezca un proceso difícil y largo, luego será recompensado con una gran convivencia e incluso amistad entre nuestras mascotas.

Si quieres más información sobre los gatos, curiosidades y necesidades, te animamos a visitar nuestro blog.

 

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