Me he encontrado un gatito en la calle, ¿qué debo hacer?

Me he encontrado un gatito en la calle, ¿qué debo hacer?

18 agosto, 2017

Cada vez hay más gatitos abandonados a su suerte. Desconozco los motivos que os llevan, humanos, a cometer semejante barbarie pero, por suerte, gran número de vosotros sigue teniendo corazoncito y nos recoge de la calle para buscarnos un nuevo hogar. Pero no todo se centra en tener o no buenas intenciones. Debéis tener claro qué debéis hacer en caso de encontraros con un gatito en la calle.

Lo primero es asegurarte que realmente el animal con el que te topas está abandonado. Si su aspecto es bueno, con rico pelaje y parece estar a sus anchas, lo más lógico es que haya salido de exploración y cuando se canse vuelva a su casa. Por el contrario, si lo ves sucio, buscando comida desesperadamente, se muestra temeroso o parece enfermo, entonces, sí que se trata de un gatito abandonado.

Asegúrate que el lugar donde está el animal no entraña ningún peligro. Si el sitio es seguro, sácale una foto al gatito y pregunta a vecinos y amigos de la zona si lo han perdido o conocen de alguien que lo ande buscando. En caso de no obtener respuesta afirmativa no te quedará más remedio que intentar coger al animal.

Tendrás que disponer de algo de tiempo y mucha paciencia. Ve dejándole algo de comida en el suelo y, cuando se la coma ponle algo más. Una vez que compruebas que puedes sentarte relativamente cerca de él, deja que se vaya acercando a olerte y, cuando puedas, cógelo y envuélvelo en una mantita para darle calor.

El siguiente paso consiste en acercarte a un veterinario para comprobar si el gato tiene, o no, chip identificativo y revisar que se encuentra bien. Si tiene chip y localizáis al dueño mejor que mejor. En caso contrario, tendrás que decidir si hacerte cargo del gato o dejarlo en una protectora que le consiga un hogar definitivo.

Si decides quedarte con el minino, recuerda que debes tomar la decisión valorando todo lo que conlleva cuidar del animal. Gastos veterinarios, comida, areneros y arenas. Recuerda que son seres vivos y, como tales, merecen ser tratados con dignidad y estar siempre muy bien cuidados. Eso sí, jamás te arrepentirás de habértelo llevado a casa. ¡Te lo aseguro!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *