Gatos y frío: consejos para mantenernos calentitos

Gatos y frío: consejos para mantenernos calentitos

23 noviembre, 2017

Humanos, si vosotros tenéis frío en invierno nosotros también. Los gatos y el frío no nos llevamos nada bien y, si nos prestáis la atención adecuada, veréis que nos pasamos los meses de frío buscando los rayos del sol, los rincones más calentitos de la casa, los radiadores y cualquier escondrijo que nos ofrezca algo de calor. Ayudadnos a que este invierno no lo pasemos helados, es muy fácil. Aquí tenéis consejos para ayudarnos a los gatos a superar el frío.

Es muy importante que tengáis en cuenta la alimentación que llevemos. Si soléis dejar salir a la calle a vuestros gatos, lo más normal es que necesitamos un aporte extra de calorías para hacer frente al frío. Por el contrario, si no salimos nunca de casa, nuestra dieta no debe variar durante estos meses a no ser que el veterinario indique lo contrario.

Además, si suele nevar donde vivimos y pasamos unas cuantas horas en el exterior, es probable que de vez en vez padezcamos algo de hipotermia. En estos casos no perdáis el tiempo y, armados con una buena manta, arroparnos y calentarnos lo antes posible con ayuda de una bolsa de agua caliente para que recuperemos nuestra temperatura corporal ideal.

 

Los gatos y el frío: Cómo mantenernos calentitos

 

Es muy sencillo conseguir que nunca pasemos frío en casa. El primer paso consiste en aprovechar los rayos del sol al máximo. Sube las persianas y abre las cortinas durante el día para que podamos tumbarnos y relajarnos bajo el calorcito de los rayos UV, te lo agradeceremos enormemente. Si además nos colocamos nuestras camas o rascadores cerca de las zonas iluminadas, nos harás los gatitos más felices del barrio.

También puedes optar por regalarnos una cama gatuna térmica. Eso sí, para evitar accidentes procura que la cama sea de calidad y fácilmente lavable. Otra opción es hacerse con una hamaca de radiador que nos permite dormitar aprovechando el calor que desprende este aparato sin quemarnos.

Si eres algo tacaño o no puedes comprarnos las camas con la calidad que te gustaría que tuviésemos, siempre puedes ponerte manos a la obra y crearnos, con ayuda de cajas y ropa vieja, nuestras propias camas caseras. ¡Nos encantan!

Otra opción es poner nuestros rascadores elevados del suelo para que aprovechemos la física y disfrutemos del aire calentito lejos del suelo. Juega con nosotros para que nos mantengamos activos y entremos rápidamente en calor y, como siempre, acarícianos y danos amorcito, que eso siempre ayuda.

Por último, y si trabajas desde casa o tienes muchas horas de estudio, siempre puedes ponernos una camita cerca de tu lámpara de escritorio. Así, además, de tenernos muy cerquita y poder disfrutar de nuestra compañía y belleza, nosotros estaremos la mar de a gusto con el calorcito de la lámpara. ¡Adiós a la combinación gatos y frío!

Gato protegiendose del frío en casa

¿Veis? A los gatos no nos gusta el frío

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