Qué cuidados necesita un gato persa

Qué cuidados necesita un gato persa

1 junio, 2017

Cuando un nuevo inquilino felino llega a casa siempre es necesario tener en cuenta los cuidados que va a necesitar. El caso del gato persa, una de las razas más populares por su hermoso pelo y carácter tranquilo, no es ninguna excepción y por eso es importante que sepáis qué cuidados específicos necesita en particular.

Además de los enseres que cualquier gato puede necesitar, bandeja sanitaria, rascador, juguetes…El gato persa siempre va a necesitar que prestéis mucha atención al mantenimiento de su pelo y cuando digo mucha, no estoy exagerando.

El pelo del gato persa

Como bien sabéis, esta raza se caracteriza por su largo y fino pelaje, una condición que los hace muy atractivos pero que provoca que a menudo se les formen nudos, pudiendo llegar a afectar a su piel y a su salud.

Por esto es necesario que con un cepillo suave de cerdas naturales y un peine, dediquéis un rato todos los días a cepillar su pelo y desenredar cualquier nudo antes de que se hagan demasiado grandes. Ni que decir tiene, que si vuestro gato tiene permitido salir al exterior éste proceso será aún más importante, para poder eliminar cualquier objeto que haya podido engancharse en su pelo.

¿Por qué es tan importante el cepillado? Porque son frecuentes los casos de gatos persas a los que finalmente hay que cortar el pelo para poder eliminar los nudos que se les forman, además si estos son muy grandes pueden tirar de la piel y llegar a ser dolorosos para vuestro gato.

Otro de los riesgos que supone no mantener correctamente el pelaje de vuestro gato, son las temidas bolas de pelo, que pueden generar serios problemas estomacales pero que eliminando a diario el exceso de pelo con el cepillado, evitaremos fácilmente.

El baño

Como bien sabéis, los gatos somos animales muy limpios y no es necesario bañarnos, a menos que hayamos hecho alguna trastada y estemos realmente sucios. En este caso, es muy importante que antes de bañar a un gato persa lo cepilléis a conciencia ya que, al contrario de los que podéis pensar, el baño no hará otra cosa que enredar aún más su pelaje.

Tened en cuenta que es posible que a vuestro gato no le guste que lo cepillen o que no esté familiarizado con el cepillo. Por eso debéis intentar acostumbrarle desde pequeño a esta rutina y realizarla de manera tranquila para que se convierta en un proceso agradable y sencillo.

 

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